Hoy toca música. El artículo original es una cuidada reseña de Nicolás Ribas publicada el 3 de enero de 2016 en La Línea de Fuego analizando a fondo Repartiendo Arte, 1er maxi del nuevo álbum de Kase.O: El Círculo. Texto original: Kase.O: Arte y evolución
_________________ English Translation Today´s translation is a review on Spanish rap-master Kase.O´s new single Repartiendo Arte from his forthcoming album by Nicolás Ribas published on La Línea de Fuego in January 3rd 2016. Kase.O: Art and Evolution
After Javier Ibarra´s break with his
mates from Violadores del Verso and
his jazzy adventure with Los Magnéticos,
Kase.O returned last September delivering art with a preview of his
forthcoming new solo album. A track in tune with the personal and musical
evolution the man has experienced, mainly since he embraced the revolutionary Jazz Magnetism project. In Repartiendo Arte, Javier Ibarra
invites us to travel to the world of ideas, to the ethereal, to that dreamy
place where art is born. It´s important to underline this concept to explore this
artist´s evolution through the last two decades. The birth of art. His
evolution doesn´t try to crash with the past, but to polish it, improve it,
without sacrificing his personal style. A risky bet, no doubt, or how Xhelazz defines it –another twist of hip hop´s screw. Nevertheless, his hardcore-rap
origins are present, proving he plays with a wide range of different styles on
the mic, showcasing his originality and creativity. Tutorial aka Casino is a great example of that, a tune that brings
some of that dirty´n´rude rap flavor back.
The single´s cover with him as Michelangelo´sEl David sawn from behind, and his own image evoking Auguste Rodin´s Thinker (sculpture that
represented Dante facing The Hell´s
Gate and symbolized the act of thinking and the art of poetry) show Javier´s
deep interest in art. We are introduced to different cosmologic realms in this
song. There are references to Plato´s philosophy and his world of ideas (“the perfection
of perfection” of anything), the renacentist world view that places man in the
center of the universe (“I see myself from out there, in the center of a great
sphere”), and even to the Pythagoric cosmovision (“Numbers accelerate ´til
infinity”). Greek Mythology and the Classic Period have always been a source of
inspiration all over Kase.O´s literary works, we were used to it, but not to
this new cosmic dimension. His tune´s quality, his lyrical skills and the
careful composition of his texts make of his work an element closer to
literature than to pure music, and it deserves to be analyzed from an elevated
literary and poetic point of view. The fact that the press, the crowds and the
rap scene regard him as the king of Spanish-spoken rap is not just a
coincidence.
I drank from Virgil and Cicero
Today I bring poetry to your
home.
[Javat y Kamel]
Also, in Repartiendo Arte, the maño
brings back his poetic facet, as seen before in mythic tunes by now such as Javat y Kamel, Solo quedar Consuelo or A solas con un ritmo. With
“Tutorial aka Casino” he slaps faces with his hardcore rap, the style that has
always soaked through Violadores del
Verso´s lyrics. In this tune we can definitely recognize that “ego” always
present in the rapper´s and the band´s lyrics. There is a certain parallelism
with his earlier tune Mierda, but this time he´s not as aggressive.
Oh! Calliope,
Respected among the muses,
Blossom the garden, bring the
rhyme.
[Mierda]
Throughout his evolution as an artist, Kase.O
sets aside political and social issues to embark on an inwards trip, being more
introspective and philosophical. But here the master recovers that political
and social attitude (“I´m 34 bro. Spent
half of my life betrayed by the State, half of my life betrayed by the press.
One thing´s clear: they want us separated, labeled, confronted, divided, individualized,
alienated). Hardcore Funk is the last surprise in this forthcoming album
sampler. Javier Ibarra has never concealed the sources that have inspired him
in his previous works; Jazz, Funk, Hardcore and black music in general have
always been his main influences. This tune is a collaboration with Parrish
Smith, member of the legendary band from New York City, EPMD, one of Javier´s
main influences since he started writing his first rhymes in Azuara and rapping
his first bars in La Jota neighborhood along with Bufank, before Doble V were
born. A return to the roots and the genre´s original essence.
This work takes us on an artistic trip
through the universe with a bit of Funk and of course, some of that classic
hardcore rap. Versatile, as one of his multiple aliases. You can hear his music
from the Olympic Mount and us, commended to Dionysuss and intoxicated by the
wine, we hope not to lose our minds too soon to keep enjoying this new era that
now begins with Kase.O back in the game.
Era yo un renacuajo la primera vez que tuve ante mis inquietos ojos El jardín de las Delicias, cuando mi abuelo, pintor aficionado y amante del arte, me llevaba a visitar museos por el Madrid de los años 80. Hace unos días visité la exposición conmemorativa de los 500 años de la muerte del genio de Bolduque en el Museo del Prado de Madrid. Una oportunidad única para ver el mayor número de obras del Maestro flamenco reunidas hasta la fecha, lo cual es de agradecer al Museo del Prado, y en especial a la comisaria de la exposición Pilar Silva. Ahora bien, no puedo evitar poner el grito en el cielo por dos motivos: El primero es ajeno al Museo del Prado, y es el nivel de masificación actual en cualquier evento "importante", consecuencia de la globalización, de los avances tecnológicos, del abaratamiento del transporte, etc. Por supuesto que en el caso que nos ocupa, tiene un lado positivo: (nos) permite a las masas -como diría el gran Ortega y Gasset- disfrutar de obras de arte que antaño solo estaban al alcance de unos pocos afortunados. Pero el reverso del asunto es que el ansiado placer se convierte en desazón al visitar una exposición abarrotada de público, entre el que conviven los espectadores respetuosos con los borregos ruidosos y maleducados. Y si a esto le sumamos mi segunda queja, la cual si que atañe al Prado en este caso (y a otros templos del arte), apaga y vámonos. Me refiero a la iluminación empleada: sorprende que a estas alturas, con los avances lumínicos existentes, y con los medios de que dispone una de las pinacotecas más importantes del mundo, se iluminen las obras con focos cenitales que provocan innumerables reflejos sobre la tabla o tela dificultando enormemente su visionado. Entre la masa humana apretujada frente a cada tríptico y la desafortunada iluminación, en varias ocasiones estuve al punto de huir de allí despavorido, pero respiraba hondo y trataba de aguantar: "es una ocasión única ¡resiste o te arrepentirás!" me decía a mí mismo. Lo mismo me sucedió hace poco en la exposición Caravaggio y los pintores del norte del Museo Thyssen-Bornemisza: hordas humanas apelotonadas frente a maravillosas obras terriblemente iluminadas. Supongo que es el sino de estos frenéticos tiempos que nos ha tocado vivir. Ahora que ya lo he soltado, comparto una brevísima joya interpretada en directo en el Festival Tibor Varga de Sión (Suiza)en 1998 por el grupo de música antigua Hespèrion XX, fundado en 1974 por el ínclito Jordi Savall. La pieza en cuestión es "Di, perra mora" extraída del Cancionero de Medinaceli de Pedro Guerrero (s. XVI).
Y por fin, pasemos al texto que nos ocupa en esta ocasión. Es mi traducción de una reseña sobre la exposición publicada en The Wall Street Journal, escrita por la profesora de Historia del Arte en el Trinity College de Hartford (Connecticut), Mary Tompkins Lewis. Enlace a la reseña original en inglés
“El Bosco. Exposición del 5º
centenario”: Los monstruos y diablos de un pintor
La exposición de las obras de Hieronymus Bosch muestra su
originalidad, su destreza técnica como dibujante y pintor y su visión de la
iniquidad humana.
Es imposible no quedar cautivado ante la pintura del artista
holandés conocido como Hieronymus Bosch (1450-1516). En las alrededor de dos
docenas de tablas y trípticos que han sobrevivido hasta nuestros días y que la
mayoría de los eruditos atribuyen a su mano, su desbordada creatividad
iconográfica siempre se ha relacionado con la brujería, la alquimia, las sectas
heréticas, los proverbios holandeses, los bestiarios medievales y mucho más.
Aun así, somos incapaces de desentrañar el significado de los exuberantes
monstruos, quimeras, demonios y grotescas figuras híbridas que pueblan su
visionario universo. Dicho universo se puede admirar en “El Bosco. Exposición
del 5º centenario”, una magnífica muestra de casi todas sus pinturas, ocho
dibujos y un puñado de obras de artistas coetáneos y seguidores, organizada por
Pilar Silva, del Museo del Prado, para conmemorar el aniversario de la muerte
del pintor. Mientras que abundan las pruebas de su apabullante originalidad,
los dones del Bosco como dibujante y pintor son igualmente palpables.
Nacido en el seno de una familia de artistas en la
floreciente ciudad holandesa de Bolduque (´s-Hertogenbosch), Jheronimus (o
Joen) van Aken firmó sus obras con un apellido que indica su ciudad natal. A
pesar de que pasó la mayor parte de su vida allí, trabajando casi siempre a
solas, sus obras atrajeron a lejanos admiradores incluido el Emperador
Maximiliano I, de la casa de los Habsburgo, y su descendiente Felipe II, el
cual trajo muchas de sus obras a España.
La exposición está ingeniosamente estructurada en segmentos
temáticos a lo largo de un sinuoso recorrido. Serpenteando a la manera de los caminantes y peregrinos que deambulan entre la visión onírica y el mensaje profético del
Bosco, uno va descubriendo cuatro de sus magistrales trípticos rodeados de
bocetos y tablas que revelan cómo van tomando forma las visiones del pintor.
La esplendida conservación realizada por El Prado del
tríptico La adoración de los magos
(1494) que preside una sala dedicada a la infancia de Cristo, precedida de una
interpretación anterior del mismo tema, sugiere la génesis artística del Bosco
y la profundidad de su irrefrenable imaginación. La tabla central presenta a la
Virgen, el Niño y los tres reverenciales Reyes, mientras que los paneles
laterales muestran a donantes y santos patronos arrodillados. La equilibrada
composición, amplios paisajes, exquisito detalle y los monumentales y
elocuentes personajes como el exótico rey negro y su paje recuerdan a
anteriores maestros holandeses.
Y aquí el Bosco se revela a sí mismo. Desde el interior del
desmoronado establo de techo de paja –cuya miríada de texturas ya es una obra
magistral per se– asoma una figura de
rojo semblante comúnmente identificada como el Anticristo (o el cuarto mago). Su
perturbadora sonrisa, desnudo, mostrando sus blancos miembros, brillante
joyería y un picudo tocado de oro, no sugieren solemnidad, sino lo que será un
motivo recurrente en las pinturas del Bosco: la impertérrita dualidad del bien
y el mal. Otros detalles, como la lúgubre y fantasmal cara que observa a través
del muro de la derecha; el ominoso búho en el techo agarrando a su presa; o la
diminuta figura en la distancia, tirando de un caballo montado por un mono
(siendo el mono un símbolo de la lujuria) camino de un burdel (indicado por la
bandera), recalcan su reiterante visión pesimista del mundo y un mensaje
moralista y sombrío.
La disposición de los trípticos se centra en darnos una idea
de la impresionante recepción que tuvieron en su día. Instalados sobre
plataformas flotantes en el centro de cada sala, permiten admirar al detalle
tanto las tablas interiores como las exteriores. Habitualmente se mantenían
cerrados excepto en las festividades que celebraban y durante determinados
banquetes; al abrirlos, la transición de la grisalla exterior, sobria y
monocromática al desenfreno de color e imágenes del interior cortaba el
aliento. La catarsis de dicha transición se refleja en el tríptico más monumental
del Bosco: El jardín de las delicias
(1490-1500), un relato secular de la Creación, en un retablo que muchos
consideran la epítome del transgresivo y cautivador arte de El Bosco.
El sobrio exterior del tríptico muestra el tercer día de la Creación:
Un diminuto Padre Dios mira hacia abajo, a una tierra plana suspendida en una
esfera de cristal que flota en un vacío gris. Todavía no se ha creado la luz;
el color y el hombre aún no existen.
En el interior, una asombrosa metamorfosis en la que el
elenco de figuras evoluciona de izquierda a derecha, comenzando en el pacífico
Paraíso, en el que unos aún inocentes Adán y Eva aparecen junto a su creador
rodeados de exótica flora y fauna. El claustrofóbico panel central representa
un fecundo reino de una carnalidad tan extravagante que puede transformar al espectador en voyeur, como escribió el novelista Peter
Beagle. Y a la derecha, en el ardiente caos de un nocturno infierno, sádicos
engendros de una inventiva sin par (mi favorito: el grotesco demonio con cara
de pez acuclillado entre instrumentos musicales de tortura) arrancan de sus
víctimas los haberes de la crueldad humana. Asimismo, el mítico “Hombre-árbol”,
una figura compuesta, anticipada en un boceto previo, nos contempla en escorzo
desde el centro de la tabla con una impenetrable mirada y el torso en forma de
huevo roto, mostrando una escena de taberna en su interior, o quizás otro
burdel. Innumerables imágenes adicionales cuyos significados se tornaron opacos
con el paso del tiempo, todavía hoy nos dejan helados.
El heterodoxo ciclo que presenta El Bosco, centrado no en la
expulsión del Paraíso sino en los lujuriosos placeres de una imaginaria
humanidad prelapsaria, posteriormente castigada como consecuencia del Pecado Original,
transmuta la Creación y el Juicio Final para crear un nuevo género único. El
último tríptico de esta fascinante exposición plantea las más oscuras visiones
de El Bosco sobre la maldad humana con el virtuosismo del brillante genio.
* * *
Para cerrar, la versión a cuatro voces del "Di, perra mora" que escuchamos anteriormente.
* * *
ENGLISH TEXT
I was only a little runt the
first time I had before my lively eyes The
garden of earthly delights, when my grandfather, amateur painter and art
lover, would take me to visit museums around Madrid, back in the 80s.
A few days ago I visited the
5th centenary exhibition of the genius from s´Hertogenbosh at the
Museo del Prado in Madrid. A unique opportunity to see the greatest number of
works from the Dutch master gathered up to this day, something to thank the
Museo del Prado and specially Pilar Silva, the exhibition´s curator.
Having said that, I must hit
the roof for two different reasons:
The first one has nothing to
do with the Museo del Prado, it´s the actual overcrowding in any “important”
event as a consequence of globalization, technology, cheaper transport, etc. No
doubt that with the subject in question it has a positive side: It allows us,
the masses –as the great Ortega y Gasset would say- to enjoy works of art that
in the past were only available to a few fortunate ones. But the negative side
arises when the longed pleasure turns into a painful discomfort when one visits
an exhibition absolutely overcrowded, where respectful spectators coexist with
rude and impolite ones. If we add to this my second complaint, we might as well
call it a day. I´m talking about the lighting used: I´m surprised that with the
lighting technology available these days, and the funds one of the most important
art museums in the world has, they still use zenith lighting to illuminate the
paintings causing innumerable reflections that make it almost impossible to properly
view the canvases.
I must admit that I was
about to escape that place completely terrified, but I kept telling myself –Resist
or you´ll regret it!.
Something similar happened when
I visited the exhibition Caravaggio and
the painters of the North at the Museo Thyssen-Bornemisza: human hordes
crowded in front of marvelous works of art disgustingly illuminated.
I guess it´s the sign of the
times we´re living.
Now that I´ve got rid of all
that rage, I´d like to share a brief live jewel interpreted at the Festival Tibor Varga de Sión
(Switzerland) in 1998 by the antic music ensemble Hespèrion XX founded in 1974
by the illustrious Jordi Savall. It´s called “Di, perra mora” and it´s extracted from Pedro Guerrero´s Cancionero de Medinaceli (s. XVI).
And finally, let´s present
the text I´ve translated this time. It´s a review about the exhibition
published in the Wall Street Journal,
written by Mary Tompkins Lewis,
teacher of Art History at Trinity College, Hartford, Connecticut.
Para inaugurar esta bitácora publico un relato corto original de mi amigo José Julián Frontal con su correspondiente traducción a la lengua del Brexit. José Julián es un artista poliédrico, dedicado en cuerpo y alma a la música: es cantante de ópera (barítono), pero en sus ratos libres, cuando las musas literarias se posan en su disparatada cabeza, empuña la pluma y escribe divertidos relatos. En "Que vivan los toros" narra su primer contacto con la música y con la aberrante "Fiesta Nacional" española. Una crítica en clave satírica de la barbarie taurina presente aun en nuestros días.
"Que vivan los toros"
Se comenta en redes sociales sobre el sufrimiento del animal en
las plazas de toros, coágulos y borbotones de sangre saliendo por su cuerpo a
tiempo de pasodoble y ahí es dónde me toca.
Contaba yo con la edad de doce años, cuando comencé a tocar en
la banda del pueblo.Me hacía mucha ilusión ya que descubrí mi vocación por la música y era
feliz. Fiesta en el pueblo, dianas floreadas, conciertos, procesiones y –cómo
no– corridas de toros.
Nunca estuve en una corrida de toros antes, ya que no me llamó
la atención y no creía haber visto un toro en vivo.
La primera vez que tuve que tocar en una de esas llamadas
fiestas, nos sentaban a todos a la sombra. Iba feliz, no sabía dónde iba, mi
pantaloncito azul oscuro de pinzas, camisa azul claro de manga corta, zapato
negro y mi requinto con un atril de mano donde sujetaba las partituras con
unas pinzas de madera.
Vi llegar a las autoridades acompañados de sus mises, todos se
sentaron en alegre comparsa. El maestro de música nos manda preparar El Gato
Montés (Quién iba a decir que esta ópera sería uno de mis papeles fetiches en
el futuro). Los toreros preparados para el paseillo y comenzamos a tocar.
Hasta ahí bien. Cuando el primer trompeta anunció la salida del
primer morlaco, no cabía en mi asombro. Pedazo de animal jamás había
visto, era precioso y un regalo para la vista. Era incapaz de pensar cómo iba a
terminar en ese rodeo.
El torero empieza a oficiar tan “Insigne Arte”. A un cierto
punto otro señor le da dos palos con una punta afilada y !Zas! se los clava... me quedé con
la boca abierta, dejé de tocar, no lo podía creer.
Pregunté a otro compañero que por qué le hacía eso
–Tú toca Jose.
Creo que toqué en modo menor, más bien sonaba a Requiem.
Un señor gordo, muy gordo, con un sombrero horroroooooso, montado a caballo,
con lanza en ristre que clavaba reiteradamente sobre el animal. El toro
se defendía con bravura. Tiró al caballo con el señor gordo detrás, tuvo suerte
el equino, pero al gordo muy gordo de sombrero horrorooooso, se le rompió el
pantalón y se le vio el culo ocupando media plaza.
A la hora de dar muerte al toro, al “MAESTRO” se le fue la mano
y se la clavó, pero se la clavó tan mal…Después
de dos intentos y dos toques de trompeta veía como el toro mugía de dolor.
Saliendo sangre caliente de sus heridas, con la lengua por fuera y pidiendo un –Mátame
ya, qué no quiero sufrir más.Bramaba
tan fuerte y con tanta desesperación que comencé a llorar, teniendo que
aguantar a compañeros insultándome y llamándome mariquita. No podía seguir
tocando viendo aquello, sólo quería hacer música era lo que me hacía
feliz. No participar en ese asesinato.Tuve que tocar durante cinco toros más y cuatro días en ese pútrido miasma al
que llaman Fiesta Nacional.
El sexto toro cae y como si se ganara la Champions “ligue”, se le corta el rabo
y las dos orejas como ofrenda a tan heroica hazaña se tratase. Matador al
hombro y yo tocando para alegría de los presentes. Tampoco entendía por qué llevaban
los padres a sus niños a ver aquello.
A la salida de los toros, los mismos, apelotonados, ahogados en
su propia sangre.
Al poco tiempo dejé la banda, no quería ser cómplice de tal atrocidad. Los
músicos no deberíamos de ser partícipes de tal locura.
Los toros vomitando sangre y yo vomitando pena.
Allá cada cual con su conciencia, pero los músicos no deberíamos prestarnos a
tales fines.
Y como decía ese dúo singular: “Que vivan las corridas, pero no las de toros”.
José Julián Frontal Martos
Piedralaves, viernes 3 de Junio. 2016
_________
To start the blog I want to publish a short
story written by my friend José Julián Frontal; he is a man of many talents: an
opera singer (baritone) that writes in his spare time, when the muses of
literature invade his outlandish mind. “Hail the bulls” narrates his first contact
with music and with the deviant Spanish “National Festivity”. A satirical
critique of the brutality that persists nowadays.
“Hail the bulls”
I read many
comments in social networks about the animal suffering in the bullring, blood
clot and blood bubbling from his body, all of it cheered by the sound of the pasodoble[i],
and that´s where it strikes me.
I was only
twelve years old when I started playing in my town´s local band. It was such a
thrill to me because it revealed my vocation for music, which made me really
happy. Town´s celebration, flower fanfares, concerts, processions, and of course:
bullfights.
I had never
been to a bullfight before, I had never felt any interest, and I don´t think I
had ever seen a real bull.
The first
time I had to play in one of these so called “celebrations”, we were seated in
a shady spot. I felt happy, I didn´t know where I was going; little dark blue pants, light blue
short-sleeve shirt, black polished shoe, my requinto[ii]
and a portable music stand where I held my scores with a wooden clip.
I saw the giggling
troupe of the authorities and their ladies as they arrived and took their
seats. The Maestro lets us know we´ll be playing El Gato Montés[iii]
(I could not imagine then that this opera would become my fetish role in the
future). The bullfighters are ready for the paseillo[iv]
and we start to play.
Up to there,
everything was fine. When the first
trumpet announced the release of the first burlaco[v],
I was astonished. I had never seen such a huge animal, beautiful and
overwhelming. I was unable to figure out the outcome of that rodeo.
The
bullfighter begins his “distinguished art”. Not much later a man appears with
two sticks crowned with sharp ends, and… -Bam! He stabs them on the bull´s
back… I was left mouth wide open, I stopped playing, could not believe what I was witnessing.
I asked my
pal next to me –Why are they doing that?!
–Just keep
playing, Jose.
I think I
played a lower scale that sounded more like a Requiem.
Then, an
obese, disgustingly fat man, wearing the ugliest hat, riding a horse, kept
stabbing the bull with a huge spear. The bull defended himself bravely, threw
the horse down and off went the fat man. The horse was lucky, but the fat man wearing
the horrible hat broke his pants off and you could see his fat ass taking up
half of the ring.
When the
moment of death arrived, the Maestro
stuck the sword completely wrong… After two more trials and two trumpet blows I
could see the bull howling in pain. Worm blood flowing from his wounds, his
tongue out, claiming –Kill me now! I don´t want to suffer!!– He was in such
pain that I started crying, and therefore having to stand the other kids
cursing at me and calling me a faggot. I could not play in front of a cruel
slaughter. I just wanted to play music because that´s what made me happy. I
didn´t want to take part in a crime.
I had to
play for five more bulls that day, and for four days on the row in that rotten
miasma they call the Fiesta Nacional[vi].
The sixth
bull dies and, as if it was the Champions League final, they cut his tail and
ears as if it was an offering from a heroic battle. The Matador is carried on
shoulders and I´m playing for everyone´s satisfaction.
I could not
understand why parents took their children to witness it.
In the end
you could see all six dead bulls piled, drowned in their own blood.
Not much
later I quitted the band, I didn´t want to be an accomplice of such atrocity.
Us, musicians, should not take part in that act of insanity.
Bulls
vomiting blood, and me, vomiting sorrow.
Whatever
anyone does is up to them, but musicians shouldn´t support this brutality.
And as the
famous duet sang: “Hail the corridas,
but without bulls” (Que vivan las corridas, pero no las de toros)[vii].
José Julián Frontal Martos
Piedralaves, Friday, June 3rd 2016
Translation
from Spanish to English: Javier Sebastián García de la Vega
[i]Pasodoble: Style of dance to the duple meter
march-like pasodoblemusic.
It is modeled after the sound, drama, and movement of the Spanish and
Portuguese bullfight. The traditional couple's dance was originated in France
and then adopted in Spain and Portugal.
[ii]Requinto: 19th century Spanish for "little clarinet".Today, the wordrequinto, when used in relation
to a clarinet, refers to theE-flat
clarinet, also known asrequintin Valencianlanguage.
[iii]El Gato Montés (The Wild Cat): Opera in three acts composed by
Manuel Penella, premiered in 1916.
[vi]Fiesta Nacional: The “National Festivity” is how the
taurine enthusiasts refer to the bullfights.
[vii]Hail the corridas, but without bulls is a popular saying in Spain to
sarcastically criticize bullfights. The word corrida means “bullfight”, but it´s also a slang word for “ejaculation”.
_____________
...y de propina, una canción de los Mártires del Compás que viene como anillo al dedo: "Pañuelos Blancos".
...and on top of that, a song by the Mártires del Compás that fits like a glove here: "Pañuelos Blancos".