martes, 22 de noviembre de 2016

Kase.O - Repartiendo Arte (English text)

Hoy toca música. El artículo original es una cuidada reseña de Nicolás Ribas publicada el 3 de enero de 2016 en La Línea de Fuego analizando a fondo Repartiendo Arte, 1er maxi del nuevo álbum de Kase.O: El Círculo.

Texto original: Kase.O: Arte y evolución

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English Translation

Today´s translation is a review on Spanish rap-master Kase.O´s new single Repartiendo Arte from his forthcoming album by Nicolás Ribas published on La Línea de Fuego in January 3rd 2016.

Kase.O: Art and Evolution



After Javier Ibarra´s break with his mates from Violadores del Verso and his jazzy adventure with Los Magnéticos, Kase.O returned last September delivering art with a preview of his forthcoming new solo album. A track in tune with the personal and musical evolution the man has experienced, mainly since he embraced the revolutionary Jazz Magnetism project. In Repartiendo Arte, Javier Ibarra invites us to travel to the world of ideas, to the ethereal, to that dreamy place where art is born. It´s important to underline this concept to explore this artist´s evolution through the last two decades. The birth of art. His evolution doesn´t try to crash with the past, but to polish it, improve it, without sacrificing his personal style. A risky bet, no doubt, or how Xhelazz defines it –another twist of hip hop´s screw. Nevertheless, his hardcore-rap origins are present, proving he plays with a wide range of different styles on the mic, showcasing his originality and creativity. Tutorial aka Casino is a great example of that, a tune that brings some of that dirty´n´rude rap flavor back.

The single´s cover with him as Michelangelo´s El David sawn from behind, and his own image evoking Auguste Rodin´s Thinker (sculpture that represented Dante facing The Hell´s Gate and symbolized the act of thinking and the art of poetry) show Javier´s deep interest in art. We are introduced to different cosmologic realms in this song. There are references to Plato´s philosophy and his world of ideas (“the perfection of perfection” of anything), the renacentist world view that places man in the center of the universe (“I see myself from out there, in the center of a great sphere”), and even to the Pythagoric cosmovision (“Numbers accelerate ´til infinity”). Greek Mythology and the Classic Period have always been a source of inspiration all over Kase.O´s literary works, we were used to it, but not to this new cosmic dimension. His tune´s quality, his lyrical skills and the careful composition of his texts make of his work an element closer to literature than to pure music, and it deserves to be analyzed from an elevated literary and poetic point of view. The fact that the press, the crowds and the rap scene regard him as the king of Spanish-spoken rap is not just a coincidence.

I drank from Virgil and Cicero
Today I bring poetry to your home.
[Javat y Kamel]
Also, in Repartiendo Arte, the maño brings back his poetic facet, as seen before in mythic tunes by now such as Javat y Kamel, Solo quedar Consuelo or A solas con un ritmo. With “Tutorial aka Casino” he slaps faces with his hardcore rap, the style that has always soaked through Violadores del Verso´s lyrics. In this tune we can definitely recognize that “ego” always present in the rapper´s and the band´s lyrics. There is a certain parallelism with his earlier tune Mierda, but this time he´s not as aggressive.
Oh! Calliope,
Respected among the muses,
Blossom the garden, bring the rhyme.
[Mierda]

Throughout his evolution as an artist, Kase.O sets aside political and social issues to embark on an inwards trip, being more introspective and philosophical. But here the master recovers that political and social attitude (“I´m 34 bro. Spent half of my life betrayed by the State, half of my life betrayed by the press. One thing´s clear: they want us separated, labeled, confronted, divided, individualized, alienated). Hardcore Funk is the last surprise in this forthcoming album sampler. Javier Ibarra has never concealed the sources that have inspired him in his previous works; Jazz, Funk, Hardcore and black music in general have always been his main influences. This tune is a collaboration with Parrish Smith, member of the legendary band from New York City, EPMD, one of Javier´s main influences since he started writing his first rhymes in Azuara and rapping his first bars in La Jota neighborhood along with Bufank, before Doble V were born. A return to the roots and the genre´s original essence.


This work takes us on an artistic trip through the universe with a bit of Funk and of course, some of that classic hardcore rap. Versatile, as one of his multiple aliases. You can hear his music from the Olympic Mount and us, commended to Dionysuss and intoxicated by the wine, we hope not to lose our minds too soon to keep enjoying this new era that now begins with Kase.O back in the game. 

viernes, 9 de septiembre de 2016

El Bosco. Exposición del 5º Centenario. Museo del Prado.

Era yo un renacuajo la primera vez que tuve ante mis inquietos ojos El jardín de las Delicias, cuando mi abuelo, pintor aficionado y amante del arte, me llevaba a visitar museos por el Madrid de los años 80.

Hace unos días visité la exposición conmemorativa de los 500 años de la muerte del genio de Bolduque en el Museo del Prado de Madrid. Una oportunidad única para ver el mayor número de obras del Maestro flamenco reunidas hasta la fecha, lo cual es de agradecer al Museo del Prado, y en especial a la comisaria de la exposición Pilar Silva.

Ahora bien, no puedo evitar poner el grito en el cielo por dos motivos:

El primero es ajeno al Museo del Prado, y es el nivel de masificación actual en cualquier evento "importante", consecuencia de la globalización, de los avances tecnológicos, del abaratamiento del transporte, etc. Por supuesto que en el caso que nos ocupa, tiene un lado positivo: (nos) permite a las masas -como diría el gran Ortega y Gasset- disfrutar de obras de arte que antaño solo estaban al alcance de unos pocos afortunados. Pero el reverso del asunto es que el ansiado placer se convierte en desazón al visitar una exposición abarrotada de público, entre el que conviven los espectadores respetuosos con los borregos ruidosos y maleducados. Y si a esto le sumamos mi segunda queja, la cual si que atañe al Prado en este caso (y a otros templos del arte), apaga y vámonos. Me refiero a la iluminación empleada: sorprende que a estas alturas, con los avances lumínicos existentes, y con los medios de que dispone una de las pinacotecas más importantes del mundo, se iluminen las obras con focos cenitales que provocan innumerables reflejos sobre la tabla o tela dificultando enormemente su visionado. 

Entre la masa humana apretujada frente a cada tríptico y la desafortunada iluminación, en varias ocasiones estuve al punto de huir de allí despavorido, pero respiraba hondo y trataba de aguantar: "es una ocasión única ¡resiste o te arrepentirás!" me decía a mí mismo.  

Lo mismo me sucedió hace poco en la exposición Caravaggio y los pintores del norte del Museo Thyssen-Bornemisza: hordas humanas apelotonadas frente a maravillosas obras terriblemente iluminadas.

Supongo que es el sino de estos frenéticos tiempos que nos ha tocado vivir.

Ahora que ya lo he soltado, comparto una brevísima joya interpretada en directo en el Festival Tibor Varga de Sión (Suiza)en 1998 por el grupo de música antigua Hespèrion XX, fundado en 1974 por el ínclito Jordi Savall. La pieza en cuestión es "Di, perra mora" extraída del Cancionero de Medinaceli de Pedro Guerrero (s. XVI).




Y por fin, pasemos al texto que nos ocupa en esta ocasión. Es mi traducción de una reseña sobre la exposición publicada en The Wall Street Journal, escrita por la profesora de Historia del Arte en el Trinity College de Hartford (Connecticut), Mary Tompkins Lewis.

Enlace a la reseña original en inglés

“El Bosco. Exposición del 5º centenario”: Los monstruos y diablos de un pintor

La exposición de las obras de Hieronymus Bosch muestra su originalidad, su destreza técnica como dibujante y pintor y su visión de la iniquidad humana.

Es imposible no quedar cautivado ante la pintura del artista holandés conocido como Hieronymus Bosch (1450-1516). En las alrededor de dos docenas de tablas y trípticos que han sobrevivido hasta nuestros días y que la mayoría de los eruditos atribuyen a su mano, su desbordada creatividad iconográfica siempre se ha relacionado con la brujería, la alquimia, las sectas heréticas, los proverbios holandeses, los bestiarios medievales y mucho más. Aun así, somos incapaces de desentrañar el significado de los exuberantes monstruos, quimeras, demonios y grotescas figuras híbridas que pueblan su visionario universo. Dicho universo se puede admirar en “El Bosco. Exposición del 5º centenario”, una magnífica muestra de casi todas sus pinturas, ocho dibujos y un puñado de obras de artistas coetáneos y seguidores, organizada por Pilar Silva, del Museo del Prado, para conmemorar el aniversario de la muerte del pintor. Mientras que abundan las pruebas de su apabullante originalidad, los dones del Bosco como dibujante y pintor son igualmente palpables.



Nacido en el seno de una familia de artistas en la floreciente ciudad holandesa de Bolduque (´s-Hertogenbosch), Jheronimus (o Joen) van Aken firmó sus obras con un apellido que indica su ciudad natal. A pesar de que pasó la mayor parte de su vida allí, trabajando casi siempre a solas, sus obras atrajeron a lejanos admiradores incluido el Emperador Maximiliano I, de la casa de los Habsburgo, y su descendiente Felipe II, el cual trajo muchas de sus obras a España.

La exposición está ingeniosamente estructurada en segmentos temáticos a lo largo de un sinuoso recorrido. Serpenteando a la manera de  los caminantes y peregrinos que deambulan entre la visión onírica y el mensaje profético del Bosco, uno va descubriendo cuatro de sus magistrales trípticos rodeados de bocetos y tablas que revelan cómo van tomando forma las visiones del pintor.

La esplendida conservación realizada por El Prado del tríptico La adoración de los magos (1494) que preside una sala dedicada a la infancia de Cristo, precedida de una interpretación anterior del mismo tema, sugiere la génesis artística del Bosco y la profundidad de su irrefrenable imaginación. La tabla central presenta a la Virgen, el Niño y los tres reverenciales Reyes, mientras que los paneles laterales muestran a donantes y santos patronos arrodillados. La equilibrada composición, amplios paisajes, exquisito detalle y los monumentales y elocuentes personajes como el exótico rey negro y su paje recuerdan a anteriores maestros holandeses.

Y aquí el Bosco se revela a sí mismo. Desde el interior del desmoronado establo de techo de paja –cuya miríada de texturas ya es una obra magistral per se– asoma una figura de rojo semblante comúnmente identificada como el Anticristo (o el cuarto mago). Su perturbadora sonrisa, desnudo, mostrando sus blancos miembros, brillante joyería y un picudo tocado de oro, no sugieren solemnidad, sino lo que será un motivo recurrente en las pinturas del Bosco: la impertérrita dualidad del bien y el mal. Otros detalles, como la lúgubre y fantasmal cara que observa a través del muro de la derecha; el ominoso búho en el techo agarrando a su presa; o la diminuta figura en la distancia, tirando de un caballo montado por un mono (siendo el mono un símbolo de la lujuria) camino de un burdel (indicado por la bandera), recalcan su reiterante visión pesimista del mundo y un mensaje moralista y sombrío.



La disposición de los trípticos se centra en darnos una idea de la impresionante recepción que tuvieron en su día. Instalados sobre plataformas flotantes en el centro de cada sala, permiten admirar al detalle tanto las tablas interiores como las exteriores. Habitualmente se mantenían cerrados excepto en las festividades que celebraban y durante determinados banquetes; al abrirlos, la transición de la grisalla exterior, sobria y monocromática al desenfreno de color e imágenes del interior cortaba el aliento. La catarsis de dicha transición se refleja en el tríptico más monumental del Bosco: El jardín de las delicias (1490-1500), un relato secular de la Creación, en un retablo que muchos consideran la epítome del transgresivo y cautivador arte de El Bosco.

El sobrio exterior del tríptico muestra el tercer día de la Creación: Un diminuto Padre Dios mira hacia abajo, a una tierra plana suspendida en una esfera de cristal que flota en un vacío gris. Todavía no se ha creado la luz; el color y el hombre aún no existen.



En el interior, una asombrosa metamorfosis en la que el elenco de figuras evoluciona de izquierda a derecha, comenzando en el pacífico Paraíso, en el que unos aún inocentes Adán y Eva aparecen junto a su creador rodeados de exótica flora y fauna. El claustrofóbico panel central representa un fecundo reino de una carnalidad tan extravagante  que puede transformar al espectador en voyeur, como escribió el novelista Peter Beagle. Y a la derecha, en el ardiente caos de un nocturno infierno, sádicos engendros de una inventiva sin par (mi favorito: el grotesco demonio con cara de pez acuclillado entre instrumentos musicales de tortura) arrancan de sus víctimas los haberes de la crueldad humana. Asimismo, el mítico “Hombre-árbol”, una figura compuesta, anticipada en un boceto previo, nos contempla en escorzo desde el centro de la tabla con una impenetrable mirada y el torso en forma de huevo roto, mostrando una escena de taberna en su interior, o quizás otro burdel. Innumerables imágenes adicionales cuyos significados se tornaron opacos con el paso del tiempo, todavía hoy nos dejan helados.

                                  


El heterodoxo ciclo que presenta El Bosco, centrado no en la expulsión del Paraíso sino en los lujuriosos placeres de una imaginaria humanidad prelapsaria, posteriormente castigada como consecuencia del Pecado Original, transmuta la Creación y el Juicio Final para crear un nuevo género único. El último tríptico de esta fascinante exposición plantea las más oscuras visiones de El Bosco sobre la maldad humana con el virtuosismo del brillante genio.  

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Para cerrar, la versión a cuatro voces del "Di, perra mora" que escuchamos anteriormente.






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ENGLISH TEXT

I was only a little runt the first time I had before my lively eyes The garden of earthly delights, when my grandfather, amateur painter and art lover, would take me to visit museums around Madrid, back in the 80s.

A few days ago I visited the 5th centenary exhibition of the genius from s´Hertogenbosh at the Museo del Prado in Madrid. A unique opportunity to see the greatest number of works from the Dutch master gathered up to this day, something to thank the Museo del Prado and specially Pilar Silva, the exhibition´s curator.

Having said that, I must hit the roof for two different reasons:

The first one has nothing to do with the Museo del Prado, it´s the actual overcrowding in any “important” event as a consequence of globalization, technology, cheaper transport, etc. No doubt that with the subject in question it has a positive side: It allows us, the masses –as the great Ortega y Gasset would say- to enjoy works of art that in the past were only available to a few fortunate ones. But the negative side arises when the longed pleasure turns into a painful discomfort when one visits an exhibition absolutely overcrowded, where respectful spectators coexist with rude and impolite ones. If we add to this my second complaint, we might as well call it a day. I´m talking about the lighting used: I´m surprised that with the lighting technology available these days, and the funds one of the most important art museums in the world has, they still use zenith lighting to illuminate the paintings causing innumerable reflections that make it almost impossible to properly view the canvases.

I must admit that I was about to escape that place completely terrified, but I kept telling myself –Resist or you´ll regret it!.

Something similar happened when I visited the exhibition Caravaggio and the painters of the North at the Museo Thyssen-Bornemisza: human hordes crowded in front of marvelous works of art disgustingly illuminated.

I guess it´s the sign of the times we´re living.

Now that I´ve got rid of all that rage, I´d like to share a brief live jewel interpreted at the Festival Tibor Varga de Sión (Switzerland) in 1998 by the antic music ensemble Hespèrion XX founded in 1974 by the illustrious Jordi Savall. It´s called “Di, perra mora” and it´s extracted from Pedro Guerrero´s Cancionero de Medinaceli (s. XVI).




And finally, let´s present the text I´ve translated this time. It´s a review about the exhibition published in the Wall Street Journal, written by Mary Tompkins Lewis, teacher of Art History at Trinity College, Hartford, Connecticut. 


And to top the cake, the four voices version of "Di, perra mora"





viernes, 1 de julio de 2016

"Que vivan los toros" José Julián Frontal

Para inaugurar esta bitácora publico un relato corto original de mi amigo José Julián Frontal con su correspondiente traducción a la lengua del Brexit. José Julián es un artista poliédrico, dedicado en cuerpo y alma a la música: es cantante de ópera (barítono), pero en sus ratos libres, cuando las musas literarias se posan en su disparatada cabeza, empuña la pluma y escribe divertidos relatos. En "Que vivan los toros" narra su primer contacto con la música y con la aberrante "Fiesta Nacional" española. Una crítica en clave satírica de la barbarie taurina presente aun en nuestros días.

"Que vivan los toros"  

Se comenta en redes sociales sobre el sufrimiento del animal en las plazas de toros, coágulos y borbotones de sangre saliendo por su cuerpo a tiempo de pasodoble y ahí es dónde me toca.

Contaba yo con la edad de doce años, cuando comencé a tocar en la banda del pueblo. Me hacía mucha ilusión ya que descubrí mi vocación por la música y era feliz. Fiesta en el pueblo, dianas floreadas, conciertos, procesiones y –cómo no– corridas de toros.

Nunca estuve en una corrida de toros antes, ya que no me llamó la atención y no creía haber visto un toro en  vivo.

La primera vez que tuve que tocar en una de esas llamadas fiestas, nos sentaban a todos a la sombra. Iba feliz, no sabía dónde iba, mi pantaloncito azul oscuro de pinzas, camisa azul claro de manga corta, zapato negro y mi requinto con un atril de mano donde sujetaba las partituras con unas pinzas de madera.

Vi llegar a las autoridades acompañados de sus mises, todos se sentaron en alegre comparsa. El maestro de música nos manda preparar El Gato Montés (Quién iba a decir que esta ópera sería uno de mis papeles fetiches en el futuro). Los toreros preparados para el paseillo y comenzamos a tocar.

Hasta ahí bien. Cuando el primer trompeta anunció la salida del primer morlaco, no cabía en mi asombro. Pedazo de animal jamás había visto, era precioso y un regalo para la vista. Era incapaz de pensar cómo iba a terminar en ese rodeo.

El torero empieza a oficiar tan “Insigne Arte”. A un cierto punto otro señor le da dos palos con una punta afilada y !Zas! se los clava... me quedé con la boca abierta, dejé de tocar, no lo podía creer. 
Pregunté a otro compañero que por qué le hacía eso 
–Tú toca Jose. 
Creo que toqué en modo menor, más bien sonaba a Requiem. 

Un señor gordo, muy gordo, con un sombrero horroroooooso, montado a caballo, con lanza en ristre que clavaba reiteradamente sobre el animal. El  toro se defendía con bravura. Tiró al caballo con el señor gordo detrás, tuvo suerte el equino, pero al gordo muy gordo de sombrero horrorooooso, se le rompió el pantalón y se le vio el culo ocupando media plaza.

A la hora de dar muerte al toro, al “MAESTRO” se le fue la mano y se la clavó, pero se la clavó tan mal… Después de dos intentos y dos toques de trompeta veía como el toro mugía de dolor. 
Saliendo sangre caliente de sus heridas, con la lengua por fuera y pidiendo un –Mátame ya, qué no quiero sufrir más. Bramaba tan fuerte y con tanta desesperación que comencé a llorar, teniendo que aguantar a compañeros insultándome y llamándome mariquita. No podía seguir tocando viendo aquello,  sólo quería hacer música era lo que me hacía feliz. No participar en ese asesinato.Tuve que tocar durante cinco toros más y cuatro días en ese pútrido miasma al que llaman Fiesta Nacional. 

El sexto toro cae y como si se ganara la Champions “ligue”, se le corta el rabo y las dos orejas como ofrenda a tan heroica hazaña se tratase. Matador al hombro y yo tocando para alegría de los presentes. Tampoco entendía por qué llevaban los padres a sus niños a ver aquello.

A la salida de los toros, los mismos, apelotonados, ahogados en su propia sangre.

Al poco tiempo dejé la banda, no quería ser cómplice de tal atrocidad. Los músicos no deberíamos de ser partícipes de tal locura.

Los toros vomitando sangre y yo vomitando pena.

Allá cada cual con su conciencia, pero los músicos no deberíamos prestarnos a tales fines.

Y como decía ese dúo singular: “Que vivan las corridas, pero no las de toros”.
 
José Julián Frontal Martos


Piedralaves, viernes 3 de Junio. 2016

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To start the blog I want to publish a short story written by my friend José Julián Frontal; he is a man of many talents: an opera singer (baritone) that writes in his spare time, when the muses of literature invade his outlandish mind. “Hail the bulls” narrates his first contact with music and with the deviant Spanish “National Festivity”. A satirical critique of the brutality that persists nowadays.

“Hail the bulls”
I read many comments in social networks about the animal suffering in the bullring, blood clot and blood bubbling from his body, all of it cheered by the sound of the pasodoble[i], and that´s where it strikes me.

I was only twelve years old when I started playing in my town´s local band. It was such a thrill to me because it revealed my vocation for music, which made me really happy. Town´s celebration, flower fanfares, concerts, processions, and of course: bullfights.

I had never been to a bullfight before, I had never felt any interest, and I don´t think I had ever seen a real bull.

The first time I had to play in one of these so called “celebrations”, we were seated in a shady spot. I felt happy, I didn´t know where I was going;  little dark blue pants, light blue short-sleeve shirt, black polished shoe, my requinto[ii] and a portable music stand where I held my scores with a wooden clip.

I saw the giggling troupe of the authorities and their ladies as they arrived and took their seats. The Maestro lets us know we´ll be playing El Gato Montés[iii] (I could not imagine then that this opera would become my fetish role in the future). The bullfighters are ready for the paseillo[iv] and we start to play.

Up to there, everything was fine. When the first trumpet announced the release of the first burlaco[v], I was astonished. I had never seen such a huge animal, beautiful and overwhelming. I was unable to figure out the outcome of that rodeo.

The bullfighter begins his “distinguished art”. Not much later a man appears with two sticks crowned with sharp ends, and… -Bam! He stabs them on the bull´s back… I was left mouth wide open, I stopped playing,  could not believe what I was witnessing.

I asked my pal next to me –Why are they doing that?!

–Just keep playing, Jose.

I think I played a lower scale that sounded more like a Requiem.

Then, an obese, disgustingly fat man, wearing the ugliest hat, riding a horse, kept stabbing the bull with a huge spear. The bull defended himself bravely, threw the horse down and off went the fat man. The horse was lucky, but the fat man wearing the horrible hat broke his pants off and you could see his fat ass taking up half of the ring.

When the moment of death arrived, the Maestro stuck the sword completely wrong… After two more trials and two trumpet blows I could see the bull howling in pain. Worm blood flowing from his wounds, his tongue out, claiming –Kill me now! I don´t want to suffer!!– He was in such pain that I started crying, and therefore having to stand the other kids cursing at me and calling me a faggot. I could not play in front of a cruel slaughter. I just wanted to play music because that´s what made me happy. I didn´t want to take part in a crime.

I had to play for five more bulls that day, and for four days on the row in that rotten miasma they call the Fiesta Nacional[vi].

The sixth bull dies and, as if it was the Champions League final, they cut his tail and ears as if it was an offering from a heroic battle. The Matador is carried on shoulders and I´m playing for everyone´s satisfaction.

I could not understand why parents took their children to witness it.

In the end you could see all six dead bulls piled, drowned in their own blood.

Not much later I quitted the band, I didn´t want to be an accomplice of such atrocity. Us, musicians, should not take part in that act of insanity.

Bulls vomiting blood, and me, vomiting sorrow.

Whatever anyone does is up to them, but musicians shouldn´t support this brutality.
And as the famous duet sang: “Hail the corridas, but without bulls” (Que vivan las corridas, pero no las de toros)[vii].

José Julián Frontal Martos
Piedralaves, Friday, June 3rd 2016

Translation from Spanish to English: Javier Sebastián García de la Vega



[i] Pasodoble: Style of dance to the duple meter march-like pasodoble music. It is modeled after the sound, drama, and movement of the Spanish and Portuguese bullfight. The traditional couple's dance was originated in France and then adopted in Spain and Portugal.
[ii] Requinto: 19th century Spanish for "little clarinet". Today, the word requinto, when used in relation to a clarinet, refers to the E-flat clarinet, also known as requint in Valencian language.
[iii] El Gato Montés (The Wild Cat): Opera in three acts composed by Manuel Penella, premiered in 1916.
[iv] Paseillo: opening procession of a bullfight.
[v] Burlaco or Morlaco: oversized fighting bull.
[vi] Fiesta Nacional: The “National Festivity” is how the taurine enthusiasts refer to the bullfights.
[vii] Hail the corridas, but without bulls is a popular saying in Spain to sarcastically criticize bullfights. The word corrida means “bullfight”, but it´s also a slang word for “ejaculation”.

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...y de propina, una canción de los Mártires del Compás que viene como anillo al dedo: "Pañuelos Blancos".

...and on top of that, a song by the Mártires del Compás that fits like a glove here: "Pañuelos Blancos".


miércoles, 18 de mayo de 2016

Intro

Trasvase de Lenguas, un lugar donde publicar textos de interés, traducidos del inglés al español y viceversa, comentados por un servidor.